Tourette y Altas Capacidades Intelectuales

Cuando el potencial y la complejidad conviven

Hoy en día, hablamos de altas capacidades intelectuales (ACI) no como una etiqueta fija ni como una cuestión de puntuaciones, sino como un potencial amplio y diverso que puede expresarse de múltiples formas a lo largo de la vida.

Este potencial no depende únicamente de una gran capacidad intelectual, sino también de la interacción con el entorno, la motivación, la creatividad, la curiosidad y la sensibilidad. Las ACI se manifiestan cuando el niño encuentra condiciones que le permiten desplegar sus habilidades, explorar y aprender con sentido.

En lugar de pensar en categorías rígidas como “superdotado” o “CI mayor a 130”, lo más útil es observar si el niño muestra un ritmo de aprendizaje rápido, una necesidad constante de explorar ideas nuevas, una mirada profunda hacia el mundo que lo rodea o una especial sensibilidad emocional o estética.

Más que hablar de “tipos” de ACI, es preferible describir el perfil individual de cada niño, reconociendo sus puntos fuertes y sus formas particulares de aprender, crear y relacionarse.

Rompiendo mitos frecuentes sobre las ACI

Antes de avanzar, es importante desmontar algunas ideas erróneas que circulan en torno a las altas capacidades:

  • Tener ACI es lo mismo que tener un alto rendimiento académico.
    ➤ No siempre. Muchos niños con ACI no se ajustan al formato escolar tradicional y pueden aburrirse, frustrarse o desmotivarse.
  • Un niño con ACI lo tiene todo más fácil.
    ➤ No necesariamente. Su intensidad emocional, sensibilidad o pensamiento divergente pueden generarles desafíos particulares.
  • Las altas capacidades se superan con el tiempo.
    ➤ No es algo que desaparezca. Es una forma particular de procesar el mundo, que evoluciona con la persona.
  • Sólo los niños de familias con recursos tienen ACI.
    ➤ Las altas capacidades no dependen del entorno socioeconómico, aunque éste influye en su detección y desarrollo.
  • No necesitan apoyo porque ya son brillantes.
    ➤ Precisamente por su complejidad, necesitan un acompañamiento emocional y educativo ajustado a su perfil.

Muchos padres comienzan a sospechar que su hijo podría tener altas capacidades al notar una curiosidad intensa, un vocabulario avanzado para su edad, preguntas profundas o una creatividad notable. Ante estas señales, es aconsejable:

  • Observar cómo se expresa ese potencial en distintos contextos (hogar, escuela, juegos, emociones).
  • Contrastar impresiones con el centro educativo.
  • Evitar proyectar expectativas o presionar al niño para que “demuestre” algo.
  • Pedir una valoración psicopedagógica si se considera necesario.

Más importante que etiquetar es conocer mejor cómo aprende, siente y se relaciona ese niño o niña.

Si se confirma el diagnóstico o se tiene una sospecha razonable, es buena idea compartirlo con el niño de forma natural, adaptada a su edad. Se puede decir algo como:

Evitemos frases que puedan generar orgullo excesivo, presión o aislamiento. No se trata de ser “mejor”, sino de reconocer lo que le hace único y acompañarlo para que lo disfrute y lo comparta con los demás.

  • Crear un ambiente rico en estímulos: libros, juegos, naturaleza, ciencia, arte…
  • Escuchar sus ideas, preguntas y emociones sin juzgar ni minimizar.
  • Dar espacio a sus intereses, incluso si parecen poco habituales o intensos.
  • Establecer límites claros en lo conductual, pero no limitar su pensamiento.
  • Validar tanto sus capacidades como sus emociones: sentirse comprendido es tan importante como aprender.
  • Fomentar que comparta lo que sabe, sin imponerlo: el conocimiento crece cuando se disfruta en comunidad.

Hay niños que, además de tener un potencial intelectual elevado, conviven con un diagnóstico de Síndrome de Tourette u otras condiciones del neurodesarrollo. A este perfil lo llamamos doble excepcionalidad.

Estos niños pueden razonar de forma brillante y, al mismo tiempo, tener dificultades para autorregular su conducta, gestionar la frustración o desenvolverse con fluidez en entornos escolares. Muchas veces, su entorno no sabe cómo leer esa combinación de fortalezas y desafíos.

Es fundamental realizar una evaluación integral, que contemple tanto las dificultades como las capacidades, y que permita diseñar una intervención educativa centrada en sus intereses, sus pasiones y su bienestar emocional.

No se trata de separar “lo que funciona” de “lo que no”, sino de ver al niño en su totalidad y usar sus talentos como vía de acceso para acompañar lo que le cuesta.

El marco legal español reconoce las altas capacidades como una necesidad específica de apoyo educativo. La LOE (Ley Orgánica de Educación) establece la obligatoriedad de su detección temprana y de adaptar medidas educativas para este alumnado. Además, comunidades autónomas como Madrid, Andalucía o Castilla y León han desarrollado normativas específicas.Ayudas económicas y recursos disponibles

El Ministerio de Educación ofrece una beca NEAE (Necesidades Específicas de Apoyo Educativo) que contempla:

  • Hasta 913 € para programas de enriquecimiento educativo (no terapéuticos).
  • Un subsidio fijo de 400 € para apoyar la escolarización, independientemente de la renta.

Estas ayudas requieren:

  • Informe del orientador/a del centro educativo.
  • Justificación del programa elegido.

No están destinadas a terapias psicológicas clínica, sino a actividades educativas que estimulen el potencial del alumno.

No hay evidencia científica que demuestre que las personas con Tourette tengan una mayor prevalencia de altas capacidades intelectuales en comparación con la población general. Esta creencia, aunque extendida en algunos entornos familiares o clínicos, no está respaldada por estudios poblacionales representativos.

¿De dónde viene este mito?

Probablemente surge de varios factores:

  • Algunos niños con Tourette, sobre todo sin comorbilidades, pueden destacar en tareas de razonamiento verbal o control inhibitorio, lo que puede confundirse con un perfil de ACI.
  • Suelen mostrar pensamientos divergentes, intereses intensos o expresiones creativas que pueden parecer «fuera de lo común».
  • Las familias y docentes, al observar un gran esfuerzo por autorregularse, tienden a interpretar esa intensidad como sinónimo de talento superior.

Sin embargo, tener habilidades destacadas en algunas áreas no implica necesariamente un perfil global de alta capacidad. La evaluación integral sigue siendo fundamental.

Algunas investigaciones han observado que, en niños con Tourette sin otras condiciones asociadas (como TDAH o TEA), el esfuerzo constante por controlar sus tics puede fortalecer ciertas funciones cognitivas. Este entrenamiento diario puede traducirse en ventajas específicas:

  • Mayor capacidad de inhibición de impulsos: Al aprender a contener sus tics en momentos sociales o escolares, algunos niños desarrollan una habilidad superior para frenar conductas automáticas. Ejemplo: mientras otros niños se lanzan rápidamente a responder una pregunta sin pensar, un niño con Tourette puede haber entrenado la pausa, evaluando mejor antes de actuar.
  • Procesamiento gramatical más eficiente: Algunos estudios han mostrado que estos niños responden con mayor rapidez y precisión en tareas que implican completar oraciones o detectar errores lingüísticos. Ejemplo: se les pide que completen “La niña come…” con varias opciones. Los niños con Tourette aciertan más rápido porque inhiben opciones incorrectas con mayor eficacia.

Estas habilidades no son universales ni garantizadas, pero sí muestran que el Tourette, lejos de ser sólo una limitación, puede venir acompañado de estrategias cognitivas adaptativas. Esta perspectiva invita a ver al niño con una mirada más completa, reconociendo tanto sus desafíos como sus recursos.

Aunque el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) no estimula directamente el desarrollo cognitivo, algunos estudios señalan que ciertos perfiles con TOC pueden mostrar una activación intensa del pensamiento, especialmente en tareas de razonamiento lógico, atención al detalle o memoria verbal. Esto se debe, en parte, a la tendencia a la hipervigilancia, el control y la rumiación.

Ejemplo clínico: Un niño con Tourette y TOC puede tener una estructura mental muy analítica, resolver con facilidad ejercicios matemáticos complejos o recordar secuencias de forma detallada… pero, al mismo tiempo, quedar bloqueado por rituales mentales o pensamientos intrusivos que interfieren en su desempeño.

Es importante tener en cuenta que:

  • No todos los niños con TOC tienen ventajas cognitivas. En muchos casos, el trastorno interfiere con la atención sostenida y la flexibilidad mental.
  • Cuando el TOC se combina con altas capacidades, puede generar perfiles doblemente excepcionales que requieren un acompañamiento emocional y educativo muy específico.

Por eso, más allá de medir el potencial intelectual, es fundamental evaluar cómo se relaciona con la experiencia emocional del niño y su entorno.

En algunos casos, la puntuación del CI Total (CIT) obtenida en pruebas como el WISC-V no es interpretable, ya que puede haber una gran discrepancia entre los índices (por ejemplo, entre comprensión verbal y velocidad de procesamiento). Esto ocurre con frecuencia en niños con perfiles neurodivergentes como Tourette, donde las habilidades cognitivas pueden estar distribuidas de forma desigual.

En estas situaciones, muchos profesionales optan por valorar el Índice de Capacidad General (ICG) como una medida más fiable. El ICG se calcula a partir de subtests que evalúan el razonamiento verbal y visual, y es menos sensible a factores como la ansiedad, la lentitud motora o la atención sostenida.

¿Cuándo se puede usar el ICG para reconocer ACI?

Cuando el ICG es mayor de 130 y hay indicadores cualitativos claros de alta capacidad (curiosidad, creatividad, pensamiento complejo), puede considerarse suficiente para reconocer un perfil de altas capacidades, especialmente si el CI Total está distorsionado por causas contextuales o neurofuncionales.

Este criterio es aceptado en muchas comunidades autónomas, y está respaldado por orientaciones del Ministerio de Educación que priorizan la interpretación clínica integral por encima de una cifra única.

–> En niños con Tourette, que pueden mostrar bajo rendimiento en velocidad de procesamiento o memoria de trabajo, el uso del ICG permite evitar que se infravalore su potencial real.

  • Una mirada integral que no se limite a los síntomas ni al rendimiento académico.
  • Intervenciones coordinadas entre familia, escuela y profesionales.
  • Validación emocional constante: saber que no está solo, que no es “raro”.
  • Reconocer que cada niño con ACI es distinto. Lo importante no es la etiqueta, sino su experiencia vital.
  • Observar con atención y sin juicios: ¿qué le apasiona?, ¿cómo aprende?, ¿dónde se siente cómodo?
  • Promover espacios donde pueda compartir con otros niños que tengan intereses afines.
  • Celebrar su originalidad, sin exigirle más ni menos de lo que necesita para crecer en equilibrio.

Referencias bibliográficas

  1. Control cognitivo en Tourette:
    • Jackson, G. M., Mueller, S. C., Hambleton, K., Hollis, C., & Jackson, S. R. (2007). Enhanced cognitive control in Tourette syndrome during task switching. Cerebral Cortex, 17(5), 1010–1016.
      https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/17569034/
  2. Ventajas lingüísticas en niños con Tourette:
    • Mueller, S. C., Jackson, G. M., Dhalla, R., Datsopoulos, S., & Hollis, C. P. (2006). Enhanced cognitive control in young people with Tourette’s syndrome. Current Biology, 16(6), 570–573.
      https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16546080/
  3. Revisión de funciones ejecutivas en TOC:
    • Abramovitch, A., Dar, R., Mittelman, A., & Wilhelm, S. (2015). Comorbidity between attention deficit/hyperactivity disorder and obsessive–compulsive disorder across the lifespan: A systematic and critical review. Harvard Review of Psychiatry, 23(4), 245–262.
      https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26052877/
  4. TOC y perfiles cognitivos:
  5. World Council for Gifted and Talented Children (WCGTC): https://world-gifted.org/
  6. European Council for High Ability (ECHA): https://echa-site.eu/
  7. Castiglioni, Flavio: Comprensión y Atención de las Altas Capacidades. Breve guía para padres. https://www.flaviocastiglione.com/uploads/2/5/2/4/25246316/comprensio%CC%81n_y_atencio%CC%81n_a_las_altas_capacidades_rev2.pdf

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